Comentario sobre UN VIEJO MARIONETISTA JAPONÉS de Jean Louis Barrault dentro del libro de Nicola Savarese. Colaboración en la exposición de Sole Solís sobre el Bunraku del día 27 de mayo de 2012.
Bonjour, je m’appele Jean Louis Barrault, je crois que je devrais parler en espagnol, non? Debería hablar en español. Me ha invitado mademoiselle Solís a vous parler de l’impression que me produjo el Bunraku la primera vez que lo vi, en Osaka.
El Bunraku, también llamado teatro de marionetas, tiene su origen en el XVIe siècle, oh, pardonez-moi… En el siglo XVI, quería decir. En el Bunraku el narrador cuenta la historia y la marioneta la vive. Tiene lugar el Bunraku en una sala rectangular, larga, de unas 1200 butacas. Estaba casi llena. Comenzó a mediodía y duró 5 o 6 horas. El escenario medía unos 15 metros de largo. A la derecha había una plataforma rotatoria en la que aparecían el narrador y el que tocaba el shamisen, que es una guitarra larga de la que tengo une photo aquí, ya que me llevé el programa de mano, siempre lo hago, para mi collection… El shamisen se toca con una uña de marfil. A veces también on peut écouter des tambours invisibles…
La escenografía es todo lo largo de la escena, como una casa de muñecas sin fachada… desde el fondo de la sala, a la izquierda, el puente, le chemin de fleurs, permite llegar al escenario, mezclándose antes con público…
Las marionetas son altas, 1 metro, se manipulan por 3 hombres, el principal lleva son visage descubierto, mais pas les autres… Le principal porte la marionette a la altura del pecho… el 2º y el 3º con el rostro cubierto se ocupan del vestuario, piernas, brazos… TRES seres vivos se afanan en dar vida a 1 sola marioneta…
Me dijeron: “Ya verá, es maravilloso, tras 5 minutos no distinguirá a los manipuladores, sólo verá la marioneta…” PAS VRAI, se ve a los manipuladores, et c’est merveilleux de les voir… Je vous assure…
Un banco corrido todo lo largo del escenario permite a los manipuladores con le visage cubierto ocultarse, y sirve también de escena aux marionettes…
El DRAMA: cuentos de Genji, XIe siècle, escrito por une femme, se sabe que fue una mujer porque usa los caracteres que usaban las mujeres… 1 mujer cuida en secreto al hijo del rey, y prefiere sacrificar a su propio hijo antes que al príncipe, ante el levantamiento de las tropas del ejército…. Son fils es degollado por un guardia ante los propios ojos de la mère… Frialdad japonesa, bien sur… Poco importa el tema, realmente.
El manipulador con le visage descubierto sostiene a la marioneta pecho contra pecho, corazón contra corazón, vela sobre ella con rostro indulgente et sevère en même temps, veille sur elle comme Dieu sur nous… Perdonen, amigos, perdonen… Ella se entrega complètement a él. Ella cree en él como nosotros creemos en Dios, bueno algunos, supongo… Él pasa su mano enguantada por la manga de ella, hasta el puño, para mover todos los dedos, falanges independientes… ÉL NO HABLA, PERO TODO SU CUERPO DICTA SU VOLUNTAD A ESTE SER QUE ESCUCHA Y ACTÚA.
Sería feliz decir que no vemos al manipulador, pero no, éste no es un teatro de marionetas, sino un TEATRO CON MARIONETAS.
No vimos la representación entera porque nos llevaron tras el escenario, descalzos, entre la concentración y recogimiento… Pero allí dentro no se intentaba disimular el juego, los cambios de escena se hacían con gran ruido, los tramoyistas hablaban y se les oía, el escenario se colocaba sin cuidado, y les marteaux estaban en todo su apogeo sobre los clavos…
En los pasillos de camerinos vi las marionetas, qui me regardaient, me miraban… Daban miedo, el jefe asesino de niños, la madre con su sangre fría, l’enfant assasiné, todos en fila apoyados contre le mur… Y sus manipuladores hablaban, sonreían, se secaban el sudor, ERAN HUMANOS. Se necesita ser muy fuerte para manejar la marioneta, muy fuerte, el maestro y jefe de manipuladores tenía 80 años, no oía y no veía. Il était aveugle et sourd. Pero cuando tomaba en sus manos la marioneta, ese hombre anciano, con la mirada perdida, los ojos idos, sin ver, daba vida a una joven refinada, alegre, graciosa, vivaracha, que nos acogió y nos sonrió, que nos besó las manos…
EL MAESTRO NI VE NI OYE, PERO CONSTRUYE EN SU IMAGINACIÓN LA ESCENA Y DA VIDA A LA MARIONETA, QUE RECREA ESA ESCENA IMAGINADA POR EL MAESTRO
Debo decir que yo jamás me había turbado tanto ante tanta poesía, jamás, no había visto algo tan bello nunca.
Se lo recomiendo, el Bunraku.
nico guau
nico guau
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